Si se imaginan una hondonada envuelta de montañas de una verde sombra, un pequeño pueblo construida cerca de las aguas de una estación termal, de tascas sirviendo cangrejos de río, aguacates y pomelos, la proximidad de un denso bosque repleto de lémures, esto lo encontrará en Ranomafana. Una parada ideal para detenerse y acercarse a sus ríos y del fresco de su clima y descubrir la fauna malgache.

Situado aproximadamente a unos 60 kilómetros al noreste de Fianarantsoa, se entiende sobre una superficie de 41.000 hectáreas de colinas cubiertas de selva pluvial. En el parque viven veintinueve especies de mamíferos entres los cuales doce son lémures, un centenar de especies de aves, reptiles y mariposas.

La flora es también interesante por sus variedades de helechos, palmeras, orquídeas, plantas medicinales, carnívoras y matorrales de bambú gigante. El mejor período para poder visitar el parque es entre los meses de abril y octubre; en los demás meses del año, el barro y las lluvias obstaculizan mucho la visita.