A 700 kilómetros de la capital, el Parque Nacional del Isalo se extiende sobre una superficie de 81.540 hectáreas. El parque más visitado del país, posee profundos cañones donde circula el agua en forma de riachuelos, tumbas Bara, praderas, macizos de arenisca que, erosionada por el viento y por el agua, crean un paisaje de sugestiva belleza, grutas donde se escondían los portugueses y los árabes. Este parque es testimonio viviente de la historia de Madagascar.

La mayor atracción del parque es sin duda alguna las formaciones rocosas y los cañones. La vegetación boscosa se concentra en la parte baja de los cañones dónde hay presencia de agua, el árbol Uapaca Bojeri autóctono de esta zona de Madagascar el cual es resistente al fuego. Sobre las rocas crecen otras plantas endémicas como el pachipodiun y las patas de elefante (Aloe isaloenis). Entre los recorridos posibles a realizar en el parque señalamos el que lleva a la piscina natural (aproximadamente dos horas de camino), desde dónde se puede proseguir hacia las cascadas, la visita a los cañones des Singes y al Cañón des Rats (15 kilómetros en coche y uno a pie), y el largo itinerario que lleva el cañón des Singes a través de panoramas estupendos a una piscina natural (cinco horas de camino. Se pueden hacer muchas combinaciones dependiendo del estado físico de cada uno.

Otra curiosidad es la venta de Isalo, para verla posiblemente al atardecer, que se encuentra a algunos kilómetros del pueblo de Ranohira.

Podemos resumir, muy personalmente, que el macizo de Isalo tiene tres principales puntos de interés:

La piscina, una aproximación de medio día, a los diferentes aspectos del macizo con la recompensa de un baño translucido después de algunas horas de caminata con el calor y la rocalla.

El cañón más famoso “cañón de los makis” (de los monos) es un verdadero zoo natural donde se dan cita dos especies de Lémures: el Lemur Catta y el Grand Propithèque, además de 55 especies distintas de aves. La flora está también muy diversificada: euphorbes, aloes de más de 3 metros de altura, pachypodiums, etc.

La gruta de los portugueses, las grutas habían estado aprovechadas por los náufragos portugueses en el siglo XVI. La belleza sobrenatural de los paisajes y la destacable vida que se adapta a este universo mineral: Hierba doncella salvaje, minúsculos camaleones de arena, saltamontes multicolores, arañas fluorescentes, orquídeas en miniatura…