Del resultado de millones de años, la erosión mecánica y química de una meseta calcárea, los Tsingys de Bemaraha devienen en un modelo calcáreo espectacular, dónde las zonas duras han tomado la forma de agujas o espinas aceradas, las cuales los malgaches llaman tsingys.

El parque nacional de los Tsingys de Bemaraha, protegido desde 1927, fue catalogado en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1990. La región de Antsingy tiene el estatus de reserva natural integral desde 1997, fecha en la que el estado malgache creó el parque nacional de los Tsingys de Bemaraha. Con una superficie de más de 150.000 ha., se compone de una reserva natural integral en el norte y de una zona de unas 72.000 ha. abierto al público en el sur. Las posibilidades de visitarlo son gracias al cambio de su estatus de reserva natural integral.

Los Tsingys de Bemaraha son los más grandes de la gran isla, delante de la reserva de Ankarana, cerca de Diego Suárez. Estas formaciones calcáreas únicas en el mundo interesan a los amateurs de curiosidades geológicas y de los entornos naturales extraños.

La fauna, poco estudiada, comprende alrededor de noventa especies de pájaros, ocho especies de reptiles y una decena de lémures.

Para descubrir los grandes y pequeños tsingys y la garganta del Manambolo, se tiene que ir acompañado de un guía y respectar los fadys (tabús) locales.

Los pequeños tsingys y unas hermosas grutas se encuentras a una media hora andando desde la oficina del Angap. Los grandes tsingys se encuentran a 17 km. al norte de Bekopaka, que por una pista particularmente difícil atraviesa un paisaje muy seco. Para la visita de éstos últimos se necesitará un poco de esfuerzo, es cual será recompensado por la belleza del lugar. Se visitarán algunas grutas y sus formaciones calcáreas.

La reserva natural integral de Bemaraha, al norte del parque nacional, está prohibido su acceso salvo una autorización especial.